bicarbonato de sodio para todo

Los mejores usos del bicarbonato de Sodio

El bicarbonato de sodio, natural y económico

El bicarbonato sirve como base para tus productos de limpieza hechos en casa, pero además ya no necesitarás ningún producto más para desengrasar, para sacar la cal o el moho. Es un estupendo Todo en uno.
El bicarbonato ablanda el agua y también evita la formación de depósitos incrustados. Gracias a esta doble acción, se puede reducir considerablemente el consumo de jabones y detergentes para lavar ropa, superficies, paredes, pisos, encimeras, pero también para lavar los platos.

ropa sucia

Para la ropa

Para usar bicarbonato de sodio como quitamanchas antes de lavar, diluye el polvo en agua y vierte lo en un spray. Antes de cada lavado pulveriza las manchas de grasa, fruta roja o de vino, y los cuellos de camisa tal como lo harías con cualquier producto tóxico anti-manchas que se puede comprar en un supermercado.
Además el bicarbonato también puede aumentar la eficacia de tu detergente. Para ello, utiliza la mitad de tu detergente habitual y añade dos cucharadas de bicarbonato. Finalmente, el bicarbonato absorbe los olores persistentes de la ropa, como la transpiración o el tabaco, por ejemplo.

lavar los platos

Para lavar los platos

El bicarbonato de sodio te ayudará a lavar tus platos y sobre todo tus ollas y sartenes quemadas.
Pon dos o tres cucharadas de bicarbonato de sodio en el fondo del recipiente olla, sartén... y agrega un poco de agua caliente. Deja actuar durante 20 minutos. Enjuaga.
Para los depósitos más incrustados, frota con una esponja húmeda y espolvorea con bicarbonato de sodio. Pero si los residuos son realmente tercos entonces :
Llena la sartén con agua y dos cucharadas de bicarbonato de sodio. Deja hervir durante cinco minutos. Deja enfriar. Desengancha el residuo de cocción utilizando una espátula de madera.
Para limpiar recipientes de plástico que tienden a mantenerse grasosos, como fiambreras por ejemplo, sumerge las varias horas en un litro de agua mezclada con dos cucharadas de bicarbonato de sodio. Frota con una esponja y enjuaga.